Pescar en un río o en un embalse es tranquilo casi siempre, pero el agua tiene sus riesgos: una piedra con verdín, una crecida que no esperabas, una tormenta de verano o un anzuelo donde no debe. En esta guía te cuento lo básico para volver a casa sin sustos: el vadeo, el chaleco, las orillas y las presas, las crecidas y los desembalses, los rayos, el calor y el frío, el 112, los anzuelos y la seguridad en barca y en pato. Si estás empezando, tienes el resto de lo básico en la guía para principiantes.
Contenido
Antes de salir: el tiempo, la ruta y el 112
La seguridad empieza en casa, antes de coger la caña:
- Mira la previsión: consulta los avisos meteorológicos de AEMET y, si va a haber tormentas, cambia de día.
- Avisa de tu ruta: dile a alguien adónde vas a pescar y a qué hora piensas volver. Si cambias de sitio, avísale también.
- Comprueba la cobertura: mira si hay cobertura para llamar en caso de emergencia y lleva el móvil cargado y a mano.
- Lleva lo básico: agua y algo de comer, ropa de abrigo e impermeable, linterna, silbato y un pequeño botiquín.
Cómo llamar al 112
El 112 es el teléfono de emergencias, gratuito y disponible las 24 horas. Si lo necesitas, llama tú mismo, desde un lugar seguro y con calma. Di tu nombre, explica qué ha pasado, dónde estás con la mayor precisión posible y cómo está la persona herida, responde a lo que te pregunten y no cuelgues hasta que te lo indiquen. Desde el móvil puedes llamar al 112 aunque tu compañía no tenga cobertura, siempre que la tenga otra; si no hay ninguna, muévete hasta encontrarla.
Mejor pescar acompañado
Siempre que puedas, no pesques solo, y menos si vas a vadear, a pescar de noche o a salir en pato. Si alguien se hace daño, uno se queda con él y el otro va a pedir ayuda. Y si ves a otro pescador en apuros, ayúdale siempre que no te pongas en peligro tú.
Orillas resbaladizas y presas
Muchos sustos no pasan dentro del agua, sino en la orilla:
- Barro y piedras mojadas: las piedras con verdín y el barro resbalan muchísimo. Pisa despacio, con calzado que agarre, y busca un sitio firme y seco para pescar.
- Orillas altas y con mucha pendiente: mejor pesca desde orillas bajas que bajen suaves al agua.
- Ramas encima de ti: busca un sitio despejado para lanzar, para no enganchar el anzuelo ni el señuelo.
Cerca de las presas, mucho cuidado. Junto a los desagües de una presa, en canales y en balsas el baño está prohibido, y aguas abajo de una central hidroeléctrica el caudal puede cambiar de golpe, incluso en días en los que todo parece normal. Respeta siempre los carteles que avisan de estos tramos.
Vadeo y vadeadores
Vadear te deja llegar a las mejores zonas de un río, pero es donde más fácil es llevarse un susto. Si no te ves seguro en el agua, no vadees: muchas veces se pesca igual de bien desde la orilla.
Antes de meterte:
- Cinturón del vadeador, siempre bien apretado: si te caes, evita que el vadeador se llene de agua y te ayuda a flotar.
- Vadeador de tu talla y, debajo, ropa térmica que seque rápido. El algodón y los vaqueros retienen el agua y pesan si te mojas.
- Un bastón de vadeo: te da un punto de apoyo y te sirve para tantear la profundidad.
- Gafas polarizadas: quitan el reflejo y te dejan ver las piedras y los agujeros del fondo.
- Mira el tramo: dónde vas a entrar, por dónde vas a salir, qué hay aguas abajo si te caes (una poza tranquila o un rápido con piedras) y si podrás volver.
Dentro del agua:
- No cruces donde no veas el fondo.
- Cruza en diagonal, aguas abajo, por las zonas de poca profundidad, y pon el cuerpo de lado a la corriente.
- Mueve un pie cada vez y apóyalo bien antes de mover el otro. Las piedras grandes con algas resbalan mucho.
- Si vas solo, no pases de medio muslo. Si cruzas con otro pescador, id cogidos del brazo.
Si te caes y te arrastra la corriente: mantén la calma, ponte boca arriba con los pies por delante, aguas abajo, y las puntas de los pies fuera del agua. Ayúdate con los brazos para ir hacia la orilla, busca un sitio para salir y aléjate de los árboles caídos, que te pueden atrapar debajo del agua. No nades contra la corriente.
Si buscas vadeador, mira los vadeadores.
El chaleco salvavidas
En barca y en pato, el chaleco va siempre puesto y bien ajustado. Si caes al agua fría, la boqueada del choque frío te puede ahogar aunque nades bien, y el chaleco te mantiene a flote mientras recuperas la respiración. Algunas claves:
- En buen estado y completo: con silbato, luz y bandas reflectantes, con las correas y los cierres bien.
- Los niños, con chaleco de su talla.
- Con mal tiempo, puesto todo el rato.
Si buscas uno, mira los chalecos salvavidas para pescar.
Crecidas y desembalses
Un río puede subir aunque en tu zona no llueva: si llueve en otra parte de la cuenca, el caudal puede crecer de repente. Y aguas abajo de una presa o de una central, el caudal cambia cuando sueltan agua.
- Antes de ir, mira la previsión y los niveles y caudales de los ríos en el Sistema Automático de Información Hidrológica de cada confederación. Los enlaces a todos los tienes en la página del SAIH del Ministerio, y te dan en tiempo real el nivel de los embalses y el agua que sueltan las presas.
- Si el agua sube, se enturbia o arrastra ramas, sal del agua y aléjate del cauce hacia un sitio alto.
- No cruces ríos ni ramblas con crecida, ni a pie ni en coche.
- No aparques ni acampes en cauces secos ni pegado al río si hay aviso de lluvia.
Tormentas y rayos
Las cañas de carbono y el material mojado conducen la electricidad, y el agua también. Si hay tormenta, no se pesca.
- Planifica la salida con la previsión y, si se acerca una tormenta, recoge antes de que llegue.
- Si te pilla pescando, deja la caña y sal del agua. Si estás en barca o en pato, vuelve a la orilla enseguida.
- Aléjate del agua, de las zonas altas y del fondo de los valles, donde puede bajar una avenida de agua.
- No te refugies debajo de un árbol, y menos si está aislado. Un coche con las puertas y las ventanas cerradas es buen refugio.
- Si no tienes dónde refugiarte, agáchate con los pies juntos, tocando el suelo solo con las puntas, los brazos cruzados sobre las rodillas, la cabeza entre los brazos y los oídos tapados.
- Espera media hora después del último trueno antes de volver a pescar.
El calor y el frío
El calor
- Bebe agua a menudo, aunque no tengas sed, y evita el alcohol y las bebidas con cafeína o muy azucaradas.
- Busca la sombra y evita el esfuerzo en las horas centrales del día. Si puedes, pesca a primera hora de la mañana o al atardecer.
- Ropa ligera, gorra o sombrero y gafas de sol.
Ojo con el golpe de calor: piel caliente y roja, respiración y pulso rápidos, fiebre alta, confusión o desmayo. Es una urgencia: llama al 112 y, mientras llega la ayuda, lleva a la persona a un sitio fresco y bájale la temperatura con paños fríos, sin darle de beber.
El frío
- Vístete con varias capas ligeras en lugar de una sola gruesa, con una capa exterior que te proteja del viento y la lluvia, y protege la cabeza, las manos y el cuello.
- Calzado que no resbale y que te aísle de la humedad.
- Si tiritas, es la señal de que tienes que ponerte a cubierto.
- Nada de alcohol: al principio da sensación de calor, pero luego enfría.
En el agua fría, vístete pensando en la temperatura del agua, no en la del aire. Si alguien cae al agua o se queda helado y nota temblores, torpeza y somnolencia, hay que parar, buscar un sitio seco y abrigado y darle bebidas calientes sin alcohol ni cafeína. Si está confuso, muy frío o pálido, o pierde la consciencia, llama al 112, quítale la ropa mojada, envuélvelo en mantas y no le des masajes ni le apliques calor directo.
Anzuelos y primeros auxilios básicos
Para no clavarte un anzuelo:
- Mira siempre detrás de ti antes de lanzar y deja distancia con el pescador de al lado.
- Lleva la caña en vertical cuando camines, con el anzuelo o el señuelo sujeto a la caña.
- Gorra y gafas te protegen la cabeza y los ojos de un lance que se tuerce.
- Con anzuelos sin muerte, o con la muerte aplastada con unos alicates, cualquier pinchazo es mucho más fácil de resolver.
Si te clavas uno:
- Si la punta no ha llegado a meter la muerte, sale hacia atrás, por donde entró.
- Si la muerte está dentro, el anzuelo está hondo o se ha clavado en la cara, en una articulación o cerca de un ojo, no intentes sacarlo: protégelo para que no se mueva y vete al médico. Un anzuelo en un ojo es una urgencia.
- Lávate las manos y lava la herida con agua limpia y jabón, sin algodón ni alcohol. Si sangra, aprieta encima con una gasa y tápala con un apósito limpio.
- Si la herida se pone roja, se hincha o supura, o no tienes clara tu vacuna del tétanos, consulta en tu centro de salud.
En la caja de pesca, unos buenos alicates con corta-alambre te sirven para aplastar la muerte, para sacar anzuelos de los peces y para cortar un anzuelo si hace falta. Y lleva siempre un pequeño botiquín.
Preguntas frecuentes
¿Qué hago si me pilla una tormenta pescando?
Deja la caña, sal del agua y aléjate de ella. No te pongas debajo de un árbol: un coche cerrado es buen refugio. Si no tienes dónde ir, agáchate con los pies juntos y los oídos tapados, y espera media hora después del último trueno antes de volver.
¿Puedo llamar al 112 si no tengo cobertura?
Desde el móvil puedes llamar al 112 aunque tu compañía no tenga cobertura, siempre que la tenga alguna otra. Si no hay ninguna, muévete hasta encontrarla. Por eso conviene mirarlo antes de empezar a pescar.
¿Qué hago si me clavo un anzuelo?
Si la muerte no ha entrado, sale hacia atrás por donde entró. Si está dentro, es profundo o está en la cara, en una articulación o cerca de un ojo, no lo saques tú: protégelo para que no se mueva y vete al médico.
¿Es peligroso vadear solo?
Es más arriesgado que ir acompañado. Si vas solo, avisa de adónde vas, lleva el cinturón del vadeador bien apretado y no pases de medio muslo. Si no te ves seguro, pesca desde la orilla.
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